| Dificultades en la
lectura o en la escritura, con cambios de fonemas, inversiones de fonemas
y/o sílabas, uniones de palabras, omisiones de sílabas o
palabras.
Las causas son variadas.
Entretanto los elementos constantes son siempre en relación a fallas
de percepción visual y auditiva, algunas veces de falta de conocimiento
de la lengua.
La habilidad visual o inteligencia
visual va desde la incapacidad del bebé normal de ver bien al nacer,
del niño de seis o siete años al leer, hasta la habilidad
superior del adulto que lee extremadamente bien, con una velocidad acelerada,
o la agudeza visual de los pintores y escultores.
En el tratamiento de los
niños con defectos de percepción visual y/o que cambian fonemas
con semejanzas visuales (por ejemplo: p por d) o en una memorización
de la forma visual de la palabra (por ejemplo: casa por caza), el entrenamiento
se focaliza principalmente en la estimulación de la percepción
visual (lo que comprende discriminación visual, posición
en el espacio, figura y fondo, coordinación motora visual y la memoria
visual) y un reforzamiento del conocimiento del lenguaje (tanto semántico
como gramatical).
La habilidad o inteligencia
auditiva parte de la incapacidad del bebé de oir de manera comprensible
cuando nace y va evolucionando su comprensión y adquisición
del lenguaje hasta los 6 años cuando comprende una conversación,
transcribe una palabra hablada (la voz interna que nos "dicta" una palabra
como "obvio" cuando queremos escribirla), la extrema habilidad o genialidad
del adulto que oye y comprende por encima de la media como son los grandes
músicos y compositores.
En el tratamiento de niños
y adultos con defectos de percepción auditiva, que cambian fonemas
auditivamente parecidos ( por ejemplo: t por d, f por v, c por g ) o una
memorización de la secuencia auditiva de la palabra (por ejemplo:
cato por gato), el entrenamiento se focaliza en la percepción auditiva
que le permita discriminar comprensiblemente y el refortalecimiento de
la memoria auditiva.
El aprendizaje depende básicamente
de la motivación. Muchas veces lo que se llama dificultad de aprendizaje
es básicamente dificultad de enseñar. Es sabido que cada
persona aprende de forma diferente, conforme su canal perceptivo preferencial.
Cuando la persona que está enseñando no le motiva lo suficiente,
o que llega de forma diferente de su canal perceptivo preferencial ( de
acuerdo con el canal preferencial de quién le enseña ), entonces
la comprensión y / o el aprendizaje no se completa. La masificación
de la enseñanza también ha contribuido mucho a la aparición
y al aumento de los "problemas de aprendizaje".
Cuando el aprendizaje no
se desenvuelve conforme a lo esperado para el niño, para los padres
y para el colegio ocurre un "problema de aprendizaje". Es por ello que
deben descartarse toda posibilidad de problema en el niño, pues
se puede dañar seriamente su autoestima, es por ello que sera necesario
identificar el problema, y dedicar : esfuerzo, comprensión, colaboración
y flexibilización de todas las partes involucradas en el proceso.
Por lo general si se tiene un niño desmotivado, y que se le llama
"tonto o burro", que está sufriendo, a sus padres preocupados, presionando
al niño y a la escuela, y las escuelas ante su incapacidad de abordar
este tipo de problema opta por la solución de expulsar al niño,
sometiéndolo al estrés del cambio de colegio en colegio,
de suerte que se presiona al niño y a los padres. Con consecuencias
para la salud mental del menor.
Es necesario el reconocimiento
del problema por el profesional adecuado, con entrenamiento específico
en las dificultades que presenta el niño, a fin de que él
pueda superar sus dificultades, con su esfuerzo, colaboración de
la familia y de la escuela en conjunto, de acuerdo a las etapas de evolución
del niño ( ver problemas de atención ).
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